Habitación vacía. Frente a frente. Las palabras no existen. La nada. Sus ojos me observaban con odio. ¿Qué pretende encontrar? La nada otra vez. Explosiones. Él no se inmuta. Está acostumbrado, lo sé. ¿Cuántos han sido esta vez? ¿Dos? ¿Veinte? ¿Todos? Me encantaría matar. Y la nada. ¿Dónde está la vajilla rota? Aparta su mirada. El techo es el cielo. ¿La nada? Alguien está detrás de mí. Cielo de sangre. Ganas de odiar. ¿Es esa la taza que te regalé? Revolución. ¿Por qué? Nubes con la mente. Sonrisa de incredulidad. ¿Es sangre lo que recorre tu rostro? Nada. Quedan lágrimas por derramar. Olvídalo. ¿Otra vez? Tardes de discordia. Animales imaginarios. Vuelve el frío. Noches de risas. Mañanas de terror. Sigue matando. Nada recurrente. Estaré mirando por la ventana. Que sea cierto el jamás. No tardes en volver.